La cocina francesa destaca por su dedicacion a los manjares afrodisíacos.
Rabelais es el que mejor nos introduce en la gastronomía francesa del XVI, entre catolicismo y calvinismo, señala que los alimentos recomendados para la abstinencia y el ayuno, son favorecedores de la lubricidad, como las habas, guisantes, los phaseolus, los garbanzos, las cebollas, las nueces, las ostras, los mariscos, los salazones, los aderezos de jaramagos, los berros, mastuerzos, el estragón, las chirivias, etc.
Catalina de Médicis introdujo productos florentinos desconocidos en Francia, entre ellos destaca el "zafferano", nombre italiano del azafrán, con el que elaboraban golosinas conocidas por ser deliciosamente excitantes y mantener el falo robusto. También reintrodujo la olvidada alcachofa, que volvió a ponerse de moda.
Michel de Nostradamus, vulgarizó el azucar, hasta entonces raro y costoso. En "La facon et maniére e faire toutes confitures linguides, tant en sucre, miel qu´en vin cuit" recomienda recetas para mujeres con frialdad de matriz, infertiles, y también para los hombres que no cumplen con su deber.
Nicolás de Bonnefons, famoso cocinero del XVII, concede gran importancia a las hierbas inmemoriales para fortalecer el vigor sexual, nombra la pimienta, el girofle, la nuez moscada, la canela, el estragón, el erigeron, los berros, la uva de gato, la borraja, la pimpinela etc. Otras recetas novedosas son "las pencas de alcachofa a la médula" o "los marrons glaces".
Como producto popular de gran difusión hay que señalar el chocolate con ambar molido, consumido incluso por Richelieu. La cocina erotica italiana es conocida por ser la más rica en platos reputados como excitantes y su saber popular pródigo en pintorescos filtros de amor, extrañas mezclas capaces de hacerse amar por una joven, volver loco de amor a un hombre, hacer a un mozo impotente, satisfacer el apetito en un trio y aumentar anatómicamente la potencia de un varón. El descubrimiento de guisos y preparados, que ayude a la potenciación de la líbido, supone alcanzar una de las más altas cotas de hedonismo.
Muchos de estos procedimientos se pueden considerar dentro de la medicina, la magia o el curanderismo, como las pezuñas de macho cabrío, el cuerno de rinoceronte, las entrañas de lechuza etc. Otros son principios dietéticos impregnados de sentido común y no está demostrado que lubriquen la vulva. Algunos son meras supercherías ingeniosas, tales como las ostras, las ancas de rana, las huevas, etc. La invitación a la comida como antesala de la seducción es una constante en los usos amorosos, como treta permanente. La conclusión es que la ciencia solo reconoce como afrodisíacos algunos productos químicos, pero no garantiza ningún tipo de seducción. Todas las hierbas, pescados, mariscos, todas las carnes son eróticas si se toman con intención erótica.
Si quieres publicar tus fotos de cocina y ganar dinero puedes contactar con nosotros y te informaremos como hacerlo.
© El Arte del Desnudo